Casualidad entre pasivos lastres comulga el alma que robando al necio de su magia embrujado perecía hastioso por ignorancia que el viento suculento vació ante la niebla caída, al tiempo robado, a una simiente del polvo solar cáliz que a ruptura de nupcial siervo como esclavo cita en cada hogar cumbre y tesoro mi descansar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Crecer de la nada.
Las señales del olimpo se marcan desde las virtuales complejidades del paradisiaco virginal sueño al sutil desdeñado intrincado visio...
-
Pertenezco a él; místico acertijo que la muerte espantó al soprano azote del mimbre en mi colegial saludo nos una sorteada diseminación par...
No hay comentarios:
Publicar un comentario