Entre la espada y la sudorosa pared germinante, cabida cuenta ahocada de purezas
que nacientes engullían mi sombra maldiciendo del mundo en el que nací,
fortaleza del alma y grandeza del querer, suponía sutil y cabizbaja al
pasionante enfrentar se por posado secreto al retar de mi ser romántico
quería, entre las manos consumado de la belleza que lloré en mi porqué de cera
blanquecina y rompiente consumar la tradicional manera de ascender. El momento de
siempre simple pero tenaz, siempre que las horas pasaban pidiendo el perdón y el
momento perfecto, voluntarioso en una imagen más que recordar sin ti, ni
empuñando la pluma, ni sesgando la escritura pues ese nombre del cual asciendo
contando los días que me queden por contar sus lentas lecciones de vida y rogar
a las sendas arrojar me de ellas la única por quedar en su pureza de nieve
virgen, posado en sus ojos la hojarasca quisiera rogar cuando fuego para ambos
amparen al sigilo que del secreto guarde como don cual estrella vivaz se
apasionara apoyada cuando el sueño entra. Entre amantes desdichados el sentirte
de dulce andar por las nubes cuando fueron roca despidiéndose contra ese existir
, recordara querer si mis manos ahora siendo tuyas, al ahogar el cálido manto
que en el cielo persiguió y entre tantos como tu elegir una amada cima mi nombre
sea el tuyo, y el mío el sufrir, en ese caer.
martes, 13 de enero de 2026
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