martes, 27 de mayo de 2025

Del prefacio alguno a contemplarte.


   Reflejando vos unánime ternura cuando nacimos de buena estrella y cocemos alero como paloma al cuello de su sardina por no tentar mas a la suerte, porque por el mar corre la liebre.

Ardor al pedregal, yemas que clavar en una copa desliz de cortada mórbida es su santa sangre al pisar la rosa cuando llegaste. Veteadas las venas en color purpura veneno para desbordar las meras maneras de despertar a la mar; con matices de calma brotada en una deuda de paz. 

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