Cada sueño que no se tiene, a las moradas del que no indigna el tiempo que pasa libre, lo pierde y lo regala.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Crecer de la nada.
Las señales del olimpo se marcan desde las virtuales complejidades del paradisiaco virginal sueño al sutil desdeñado intrincado visio...
No hay comentarios:
Publicar un comentario