Lastimar una rosa por desprenderse de sus espinas, murmurando que no quisiste arrancar su dolor!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Crecer de la nada.
Las señales del olimpo se marcan desde las virtuales complejidades del paradisiaco virginal sueño al sutil desdeñado intrincado visio...
No hay comentarios:
Publicar un comentario